Pensar en magia es pensar en fantasía, en un mundo mágico de seres míticos: unicornios y dragones, magos y hechiceras, sucesos milagrosos que de pronto aparecen en nuestras vidas llenándolas de todo aquello que siempre soñamos alcanzar pero sin ser capaces de conseguir por nuestros propios medios…
Pero te has preguntado alguna vez ¿por qué pensar en fantasías inalcanzables? ¿podemos tener magia a diario?
Pensarás que el psicoanálisis no tiene espacio para fantasía y magia y estás en lo cierto pero debemos recordar que nuestra percepción del mundo es subjetiva está formada de experiencia, códigos referentes aprendizajes y reflexiones que nos llevan a mirar el mundo y la vida de forma particular.Si es así entonces ¿que nos impide dejar entrar la magia a nuestras vidas? ¿No serán las experiencias y pensamientos de catástrofe y de no merecimiento? Finalmente nuestra percepción está dirigida a aquello que nuestro pensamiento y emociones la urgen, muchas veces buscando encontrar el error, la amenaza o la triste realidad.

No podemos dejar de recordar que nuestra corteza cerebral tiene como una de sus funciones centrales, construir soluciones ante cualquier situación problema que se nos presente, ya sea de carencia, ya sea de amenaza, ya de riesgo a nuestra integridad, y sin duda lo ha venido haciendo de maravilla, pero, podemos en algunos momentos, bajar la guardia y abrir nuestros sentidos a reconocer la maravilla de la vida y de lo que en ella podemos encontrar.

¿Cuántas veces al día te detienes a mirar a través de la ventana solo para contemplar la abundancia? Podrás preguntar que a que me refiero con esto, pues a través de tu ventana puede ser que no veas más que muchas cosas que te disgustan, y justo a eso me refiero, a mucho de todo. Y si a través de la ventana ves cosas que te disgustan, ¿encuentras algo que si te guste? ¿cielo? ¿nubes? ¿posibilidad de cambiar las cosas?

Este simple ejercicio empieza a bajar la ansiedad, la sensación de desamparo o vulnerabilidad y a reconocer que el horizonte es más grande que lo que imaginábamos antes de asomarnos a nuestra ventana.

La magia está en descubrir lo que hay detrás de las cosas, eventos, sucesos, personas y experiencias, y encontrarte con la posibilidad que te brindan de descubrirte a tí mismo