Dice el diccionario que la palabra “Madre”  significa causa raíz y origen, y pareciendo tan fría la definición, nos hace pensar en lo profundo que esto puede ser… Al final, efectivamente, es mamá quién nos ha dado no solamente un espacio de su vida para tener la oportunidad de vivir, si no quién nos ha mostrado lo mágico que puede ser el mundo para ser experimentado…
Las mamás no siempre son comprendidas, ¿Qué dices? Te preguntarás, ¿ Cómo es eso?… Si, deja te explico…
Tener un hijo es un caleidoscopio de emociones… El gozo sin límite de esperarte y descubrir cómo serás, a quién te parecerás, y de acompañarte en cada uno de los momentos de tu florecer y de experimentar la vida… Pero también, el miedo de no saber darte lo que necesitas, cuando tiene que adivinar y enseñarte a entender lo que te pasa y después, a que aprendas los mejores medios a su alcance para resolver y comunicar…

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


Y mamá también está llena de preocupación por qué quiere darte las mejores herramientas para que te desarrolles a plenitud, y ésto, para que puedas disfrutar la vida y seas feliz…
No niego que a veces las mamás, en su duda sobre sí mismas, no son esa postal de dulzura que retratan los artistas, ¡No! Al contrario, más de una y más de una vez, parecen justamente lo contrario, ¡Las mismísimas brujas de los peores cuentos!… Pero…
¿Podemos no ser tan duros? Al final estas “brujeres” son tan sólo mujeres, que llenas de amor, no siempre tienen las respuestas ni las herramientas para hacerlo mejor,… Se frustran…. Se cansan… Se desconciertan… Y a veces… Tardan en regresar al sentido original que las anima… Su amor infinito por nosotros…
Mamá… En todo caso y en todos los idiomas, es quién nos comparte vida, su vida y espacios, para que tendamos el lienzo de nuestra existencia y lo convirtamos en la obra de arte que querramos pintar en esta vida….